El festival de Navidad de Montecastelo, un derroche de creatividad y color

Cada año, cuando llega la Navidad, los pasillos del colegio Montecastelo se convierten en un mini-Broadway. Se ensaya la obra de teatro. Una ocasión de dejar fluir la creatividad, el teatro, la oratoria, la comunicación no verbal, el sentido del ritmo… Las artes que tienen tanta importancia en nuestro proyecto educativo.

La obra de teatro del colegio Montecastelo no es una representación navideña al uso, aunque en todos sus detalles se percibe la identidad del colegio. La imaginación, las referencias culturales y la emoción se despliegan durante unas horas preciosas para toda la familia de Montecastelo.

Una tarea colectiva en la que cada uno aporta su mejor saber y hacer

Cada año el guionista –el profesor y novelista Javier Arcas- redacta una historia en la que todos los alumnos tienen su protagonismo. Y muestran lo aprendido en las diferentes actividades extraescolares y extracurriculares. Hay papeles también dedicados a los profesores y personal del colegio, y una cuota importante de padres. La escaleta, con la realización y el casting de Rafa y Alonso Martínez y con la coreógrafa Cristina Gándara, se convierte en algo vivo, orgánico, espectacular.

Hay personajes que bailan, otros declaman, unos dialogan y los más pequeños entran y salen corriendo, ejecutando números de un musical. Cada uno hace lo que mejor sabe. Y lo disfruta.

Al ritmo de una coreografía delicadamente preparada, con escogidas músicas y números bien hilados en una historia, el festival va transcurriendo.

Año tras año descubrimos talentos escondidos entre mayores y pequeños.

La representación de este curso 2022-23 tenía un significado especial. Por una parte quería servir de homenaje a Joseba Barturen, profesor de 1º de Primaria, fallecido poco después de la pandemia, y recordad en la figura de Merlín. Por otra, era la primera vez que nos reuníamos mayoritariamente tras las restricciones del COVID.

Con una historia que combina la búsqueda del Grial, las leyendas artúricas, una pizca de Don Quijote, guiños al plagio artístico e intelectual, la pandemia, las luces de Vigo y algunas otras cosas, la escenificación de “Más que plagio, contagio” dejó grandes momentos para el recuerdo.

Sobre el escenario hubo vodevil, escenas de musicales infantiles, números a lo Monty Phyton y mucho ritmo, color y alegría. En la platea, familias, autoridades y amigos del colegio Montecastelo disfrutando del despliegue. Todo con un mensaje de fondo: busca tu Grial, escucha la voz de la verdad y sueña con un mundo mejor.

Compártelo