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Pablo Canosa: "Educación personalizada, identidad cristiana y excelencia educativa son la clave del éxito"

pablo canosa personalizada 1963-1964 madrid tomás

Noviembre 2013

Reproducimos a continuación el reportaje publicado en Alfa&Omega de ABC sobre el 50 Aniversario de Fomento:

¿Te has fijado en qué hijos tan majos tienen?

Don Pablo Canosa fue uno de los impulsores de la aventura de Fomento de Centros de Enseñanza, una de las instituciones educativas más importantes hoy en España. Fomento, surgida del Opus Dei, celebra este sábado sus 50 años de vida con la Eucaristía, presidida por el cardenal Rouco, a las 19 horas, en la catedral de la Almudena. Desde 1963-1964, cientos de miles de personas han confiado en la institución. «La educación personalizada, la identidad cristiana y la excelencia educativa» son la clave del éxito, asegura don Pablo.

En 1963-1964, don Pablo Canosa tenía 35 años, vivía en Madrid con su familia y no era consciente de que estaba a punto de entrar a formar parte de la historia de uno de los mayores grupos educativos a nivel nacional: Fomento de Centros de Enseñanza. «Ni se me hubiese ocurrido que Fomento llegaría a ser todo lo que es hoy. Lo que a mí me interesaba era la educación de mis hijos, por eso metí a mis hijos en Fomento. Pero, poco a poco, me fui dando cuenta de que el colegio era tan bueno, tan novedoso, que era necesario irse abriendo a más lugares, era necesario que este tipo de educación llegara a más gente», asegura don Pablo.

Fomento, por aquel entonces, era una pequeña empresa con menos de 5 colegios en toda España. Se estaban poniendo las bases de una institución educativa que, en la actualidad, cuenta con 35 colegios en 11 Comunidades Autónomas, 2.500 profesionales, 23.000 alumnos, 16.000 familias y más de 80.000 antiguos alumnos. El secreto no es otro que la «formación integral, es decir, conocimientos y adquisición de valores y virtudes; la educación personalizada, es decir, formar hombres libres y responsables; colegios promovidos por los padres; colegios impregnados de sentido cristiano de la vida; colegios en los que los padres son los primeros educadores», explica el señor Canosa, uno de los primeros padres e impulsores del colegio El Prado.

Identidad cristiana, educación personalizada y excelencia educativa son los tres principios sobre los que se construyó el proyecto de Fomento, y que todavía hoy siguen siendo la columna vertebral de cada uno de sus colegios. Pero Fomento significa también colegios para padres. «Por motivos profesionales, me fui a vivir a Barcelona, y allí pude asistir a una tertulia con el fundador del Opus Dei. Estábamos 30 matrimonios en una sala, junto a varios profesores, y estábamos hablando de Fomento. San Josemaría hablaba de la importancia de los padres, hablaba de la metodología de los profesores... Yo, entonces, me levanté y pregunté: «Padre, ¿qué pasa que aquí no se habla de los alumnos?» Entonces, el fundador me contestó: «Hijo mío, para alumnos hay colegios muy buenos, pero donde verdaderamente se educan los hijos es en la familia, así que estos colegios son para padres». Los Canosa tuvieron entonces la seguridad de haber acertado en la elección del colegio de sus hijos. «Un día salí a cenar con mi mujer y con unos matrimonios amigos, y volviendo a casa me dijo mi mujer: ¿Te has fijado qué bien se está con todos ellos y qué hijos tan majos tienen?»

Fomento celebra su 50 aniversario, pero en los años 60 la empresa sólo existía en la mente de sus futuros creadores. Alentados por las palabras del fundador del Opus Dei y con una confianza ciega en el Señor, don Víctor García Hoz, don Tomás Alvira, don Vicente Picó y muchos otros se lanzaron a construir una institución que marcaría para el futuro la educación en España. Pero esta institución, sin Dios, no habría salido adelante, asegura don Pablo: «Si no es por intervención de Dios, todo esto no tiene explicación. No me atrevo a decir que es un milagro, pero se ve una intervención clara del Señor».

«Para unos colegios especiales necesitamos educadores especiales, y ¿por qué no los formamos nosotros?», se preguntaba don Tomás Alvira -recuerda don Pablo-. Esa pregunta lanzada al aire fue el germen de lo que hoy es la única universidad de Fomento, el Centro Universitario Villanueva, adscrito a la Universidad Complutense de Madrid. En ella miles de personas se forman en los mismos tres pilares de Fomento: identidad cristiana, educación personalizada y excelencia educativa.