Family Mission: el proyecto solidario del colegio Pinoalbar contado por su coordinadora, Ana Jiménez

El proyecto solidario Family Mission del colegio Pinoalbar sale adelante gracias a la colaboración de las familias, que cuentan con la coordinación de una persona muy especial: Ana Jiménez. Las alumnas de 4º ESO le han hecho una entrevista, para acercar la labor que se realiza con esta iniciativa.

¿En qué consiste Family Mission?

Es un programa solidario de ayuda integral a las familias. No solamente en la aportación de alimentos, que eso lo hace también muy bien el Banco de Alimentos o Cáritas, por ejemplo. También en la búsqueda de empleo, que es al final lo que les va a permitir salir de la situación en la que se encuentran. Contamos además con un área de refuerzo académico que se hace con los niños que están en el proyecto y con otros niños que lo necesitan.

Además, damos una ayuda puntual de determinados pagos de servicios, como la calefacción o la luz. El grueso ahora mismo es la ayuda de alimentos y los refuerzos académicos, porque es verdad que el tema de la búsqueda de empleo es complicado. Hay familias que tienen situaciones que están muy enquistadas y es muy difícil encontrarles un puesto de trabajo, pero estamos para ayudar y seguiremos haciéndolo en la medida que podamos.

¿Cómo surge esta iniciativa?

Surgió de la inquietud de un grupo de padres que vieron que hacía falta un proyecto solidario en el que se involucrase a las familias del colegio de manera directa. No solamente de manera puntual, como el Rastrillo o el concierto de la fundación Schola, sino que fuese algo permanente.  Lo que a veces hace es que haya una permanencia en el tiempo de un proyecto social.

¿Como se está llevando el proyecto durante este tiempo de pandemia?

Ya el año pasado nos encontramos en el mes de marzo con el Corner lleno de productos y las familias sin atender. Así que optamos por hacer dos entregas a las familias, y la compra de productos frescos.

A través de un permiso especial obtenido durante el confinamiento, pudimos sacar todos los alimentos almacenados en el colegio. Se les entregó en un espacio abierto, se les hizo la compra, etc. Durante esos meses optamos por “tirar” de esos ahorros que tenía Family Mission gracias a los donativos económicos de las familias. Así pudimos seguir haciéndoles la compra, ya que no se podía acceder al colegio para traer alimentos, debido a las medidas higiénico-sanitarias.

Hay algo en lo que fallamos, que es realmente de lo que carecemos en esta sociedad, el tiempo. Echamos de menos disponer de más personas voluntarias en el colegio para poder hacer las entregas los viernes, para prepararlas y llevárselas a las familias. A veces nos quedamos solos.

Nos hemos adaptado un poco a la falta de tiempo de los padres para preparar las entregas. Ahora las familias no tienen que venir a prepararlo, lo preparan las alumnas y cada semana se encarga un curso. Los viernes por la tarde vienen las familias del proyecto a recogerlo.

¿Cómo se escoge a las familias?

Nosotros no las escogemos. Son los asistentes sociales de la Diputación de Valladolid los que hacen la selección de qué familias pueden participar o no. En concreto, trabajamos con el CEAS de Arroyo, que lleva varios pueblos: Arroyo de la Encomienda, La Flecha, Simancas, y son ellos los que nos facilitan las familias.

¿Cómo es la relación entre las familias del Proyecto y el colegio?

La relación debe ser muy discreta y procuramos mantener su anonimato. Habitualmente, la comunicación suele ser a través de mí, que soy la que me relaciono con las familias.

Como conclusión de esta entrevista podemos decir que este proyecto solidario funciona gracias a la colaboración de todos los miembros de la comunidad educativa del colegio Pinoalbar. Sin duda, se ayuda a estas personas a salir delante de estas situaciones, pero también a nosotros, familias, alumnos y personal del colegio, nos ayuda a ser mejores personas.

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