“Mi paso por el colegio ha sido un pilar esencial en mi desarrollo”, entrevista a Eduardo Bilbao, Miravalles-El Redín Alumni

Eduardo Bilbao Pavón, alumni del Colegio Miravalles-El Redín (2018), graduado en Ingeniería en Tecnología Industrial en TECNUN, cursa un Máster de Ingeniería Industrial en la sede de Madrid de la Universidad que le ha llevado, con solo 23 años, a realizar una estancia en el City Science del MIT Media Lab,  donde  actualmente investiga  y prepara su proyecto de fin de máster.

Eduardo es consciente de que su estancia en el MIT (Instituto Tecnológico de Massachussets) es algo irrepetible y extraordinario. Y, sobre todo, de que el esfuerzo para conseguirlo vale la pena.

¿Qué estás investigando en el MIT?

Trabajo en el City Science, que es un departamento dentro del MIT Media Lab. El departamento se encarga del desarrollo de Smart Cities; y se centra en la creación de entornos urbanos inteligentes, eficientes, sostenibles y transitables. 

Mi trabajo se centra en la investigación de movilidad, donde estoy desarrollando un modelo de aprendizaje automático denominado ‘Mobility Choices’. Este modelo tiene la capacidad de predecir el modo de transporte que una persona elige, utilizando datos como la edad, el municipio de residencia, los ingresos, entre otros. Actualmente, aplico este modelo al área metropolitana de Guadalajara, México. 

La idea es anticiparse y proponer soluciones a una zona del área metropolitana que está ahora en construcción y que va a pasar de 0 a 100.000 personas en los próximos años. Investigar sobre ciudades es algo que me resulta muy interesante ya que, se espera que para el 2050 la población en ciudades sea del 70% (respecto al 55% actual).

¿Cómo es tu día a día?

Sé que mi estancia en el MIT es una oportunidad única y, por eso, intento aprovechar y disfrutar al máximo cada día. El ambiente en el City Science, uno de los más grandes dentro del Media Lab, es increíble. Suelo tener reuniones periódicas con mi supervisor de proyecto para enseñarle mis avances y debatir dudas o compartir descubrimientos. 

También, hay personas dentro del departamento que conocen bien la línea de investigación en la que estoy y me suelo apoyar en ellos para la toma de decisiones. En cuanto a mis tareas laborales, desempeño roles muy variados: analizar datos en Python, análisis geográficos en QGIS, construcción del modelo que antes comentaba en Machine Learning (con Jupyter Notebook), buscar artículos científicos para avanzar la investigación…

Mi jornada en el laboratorio comienza a las 9am, y suelo trabajar hasta las 6 pm. No hay un control estricto sobre las horas que trabajo, pero considero que estar en una de las mejores universidades del mundo merece el esfuerzo de aprovechar al máximo el tiempo para la investigación. Incluso el momento de la comida me sirve de aprendizaje, especialmente los jueves, cuando celebramos el Group Lunch semanal. En esta ocasión, un invitado vinculado al MIT nos ofrece una presentación sobre temas actuales y de gran interés.

Al salir de trabajar, suelo hacer deporte o ir a algún evento que haya en el campus. Me ayuda a despejar la mente después de una jornada intensa de trabajo.

¿Cómo ha influido tu paso por el colegio en tu experiencia personal y profesional?

Considero que mi paso por el colegio ha sido un pilar esencial en mi desarrollo a nivel general. Doce años dan para mucho: entras siendo un niño de apenas seis años y te vas siendo un preuniversitario de dieciocho. Definiría mi paso por el colegio como un entrenamiento para lo que viene después, una preparación para los desafíos futuros. Tengo muy buenos recuerdos del Colegio Miravalles- El Redín

Los valores transmitidos y la formación recibida es algo único y que aprendes a valorar con el paso de los años. Te ayudan a crecer a nivel personal, profesional y social. Personalmente, es una etapa muy bonita y que se disfruta muchísimo. Nuestra clase era una promoción muy unida, nos llevábamos muy bien entre nosotros. Mantengo el contacto con muchos de ellos. 

Académicamente, el colegio consolida una sólida base para el inicio de la etapa universitaria. La calidad de enseñanza por parte de los profesores es extraordinaria. De modo particular, recuerdo que el último año de colegio fue especialmente exigente a nivel académico. Este nivel de exigencia me ayudó a desarrollar un hábito de estudio y trabajo que me ayudó mucho a comenzar con buen pie la universidad.

¿Notas mucho contraste entre tu vida en España y tu vida en EEUU?

En EEUU, mi vida se desarrolla en un ambiente universitario internacional. Para mi sorpresa, la gente es bastante abierta y cercana. Es verdad que, muchas personas dicen que Boston es un poco la excepción dentro de EE. UU. Es una suerte poder vivir en la ciudad donde están dos de las mejores universidades del mundo (MIT y Harvard).

Creo que me he adaptado muy bien a la vida aquí, aunque, por supuesto, echo mucho de menos a mi familia y mis amigos. También, no lo puedo negar, me acuerdo mucho de la gastronomía española…

¿Qué consejos darías a los alumnos que terminan su etapa escolar?

Les diría que si tienen un objetivo en la vida merece la pena luchar por ello. Debemos tener en mente que el trabajo duro y constante siempre da sus frutos. Además, aparte de enfocarte en el ámbito académico, creo que es muy importante desarrollar en paralelo otros aspectos como el personal, social y cultural. También, recomiendo aprovechar muy bien tu tiempo libre. Yo cogí un buen hábito de lectura al comenzar la carrera. Es algo muy enriquecedor ya que, además de relajarte, te abre mucho la mente.

¿Qué recomendarías a los alumnos del colegio que quieran optar una experiencia similar a la tuya en el extranjero?

No hay nada que recomiende más que vivir una experiencia fuera de tu país. Es algo sumamente enriquecedor y positivo. Aprender a adaptarse a una cultura diferente te abre grandes oportunidades. Es verdad que al principio puedes tener dudas sobre si lanzarte o no a la aventura. Pienso que tenemos que ser valientes y confiar en nosotros mismos al tomar este tipo de decisiones.

Y hay algo muy importante:  todo esto no lo podría haber logrado yo solo. Estoy muy agradecido a todas las personas e instituciones que se han implicado en mi crecimiento personal y profesional: mi colegio, universidad, colegio mayor, familia, amigos y especialmente, mis padres.

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